Archive for 24 julio 2012

h1

In-sustancial

24 julio, 2012

No soy el tipo de chica por el que los tíos hacen estupideces. Aunque eso, bien pensando, tampoco está tan mal.

Cuando un chico hace estupideces nosotras que somos gilipollas, nos enamoramos. Y cuando lo hacemos nos volvemos vulnerables. Y no hay nada que odie más en este mundo que la vulnerabilidad.

La vulnerabilidad implica que te vuelves susceptible de ser herida. Es decir, que los tíos hagan estupideces duele porque somos gilipollas.

De ahí que mis relaciones sean esporádicas e insustanciales. Nadie hace estupideces por mí así que yo no me vuelvo idiota.

Claro que lo insustancial implica vacío. El vacío también duele.

Así que tal vez y a pesar de todo es posible que me guste que alguien haga estupideces por mí.

Aunque me vuelva gilipollas. Aunque duela. 

Anuncios
h1

Par-tida

8 julio, 2012

Me pasa a veces que se me agotan las palabras. Las expresiones, las metáforas… Y ya no se me ocurren formas de decir cómo me siento. Y ahí, acaba mi calma, estallo.

Que no quiero irme, joder que no quiero. Que si me muero de miedo es de pensar que el día que me vaya se acaba toda posibilidad de un casual encuentro. Que sé que a 3000 kilómetros de aquí no voy a encontrar tus besos. Que me quiero ir pero en el fondo, no puedo.

Será una estupidez, no lo niego, pero tengo la sensación de que una parte de mí se quedó en cada momento. Esos que compartimos y que aunque fueron breves, fueron también intensos. Y por eso aunque me vaya, siento en el fondo que te llevo dentro porque del mismo modo que una parte de mí se queda aquí hay otra tuya que viajará conmigo.

Y justo eso no me gusta. ¿Cómo coño se olvida cuando tienes que arrancarte una parte de ti para hacerlo? Los recuerdos son eso, fragmentos de una vida y aunque dentro de mil años ya no estemos, sabe el universo que yo hasta que me muera voy a vivir con ellos.

Y joder, esta es otra estúpida e incongruente forma de decir que por muy lejos que me vaya te voy a seguir echando de menos. 

h1

In-quieta

5 julio, 2012

Tú fuiste tú y yo fui yo. O no. La verdad es que no tengo la menor idea. El caso es que te vas, como todos, por donde viniste y me dejas.

Y entonces me cabreo. A veces lo pienso. Me come el miedo. Cuando estoy con alguien que me importa no me siento yo, sea eso de “ser yo” lo que sea .

Me da pánico que no pueda enamorarse de este puzle incompleto. Soy un pequeño desastre. Un baúl que acumula intentos y recuerdos. Y no sé qué parte de mí sale a la luz enterrada entre tantas cosas.

Y ahora tú, después de todo (que no fue tanto) no eres más que otro de esos recuerdos que se agolpan en la alacena. Y yo, no soy más que ese pequeño desastre que busca a tientas donde quedarse mientras te alejas.