Archive for 28 marzo 2012

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Des-corazonada

28 marzo, 2012

De las paredes nacía un ruido ensordecedor pero inaudible para el resto.

El continuo “tic-tac” parecía un enorme tambor o un reloj o una bomba a punto de estallar y le cortaba el aliento.

Le temblaban las manos y le latía la piel casi al mismo ritmo. Pero por mucho que tapara sus oídos; se encorvara en una esquina o gritara, por encima de su voz, se seguía oyendo.

Tomó aire. Se incorporó. Cerró los ojos y trató de serenarse.

Fue entonces cuando la conmoción desapareció y el terrible aullido resultó tan familiar como si lo hubiera oído siempre.

 Abrió los ojos mientras se agarraba el pecho y en un súbito momento comprendió que el sonido que la trastornaba no era más que el eco de su propio corazón latiendo. 

 

Lunademediatarde

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Des-encajada

26 marzo, 2012

Dicen que el corazón de una mujer solo puede romperse un número limitado de veces. A partir del cual, ella pierde el sentido del amor.

Nunca había escatimado en esfuerzos si de amar se trataba. Dejarse la piel, el alma… sonaba a poco comparado con su entrega. Pero las relaciones son cosa de dos y ella siempre fue el tercero que sobraba.

Y en una de esas de dejarse el corazón, se le partió en tantos pedazos que las piezas no encajaban. Y de muñeca rota pasó a puzle desarmado. Y desarmada se quedó ante la tormenta que avanzaba.

Y se vio envuelta en el vendaval de quien no tiene qué perder ni lo lamenta. Cayó en un círculo, de esos viciosos, en los que sobra la ropa y faltan argumentos. Se dejó el corazón en la mesita de noche de un hotel de madrugada. Y le entregó lo que de ella quedaba a cualquier amanecer.

Pero le faltaron fuerzas para terminar la jugada y encontró la pieza que le faltaba debajo de la alfombrilla del taxi al que subió él. 

 

Lunademediatarde

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Des-colgada

21 marzo, 2012

Busco abrazos colgados de las farolas que alumbran los puntos ciegos de las calles sin salida.
Esos que no tienen dueño, que se pierden en el tiempo, que se enganchan a cualquiera en una calle vacía.

Ciegos de no ver a nadie, en la penumbra interminable de una noche que no termina, en vela por el desconcierto de cientos de noches en vela.

Busco a tientas la entrada del callejón sin salida en que me quedo atrapada buscando abrazos sin dueño colgados de las farolas.

 

Lunademediatarde

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Indivi-duo

20 marzo, 2012

Princesas cascadas de bar de esas que suenan a hueco cuando se dejan el alma.

Marineros de botellas vacías que surcan el mar de humo de la noche en vela.

Directores de bandas sonoras que marcan el compás a base de choques de copas.

Pintores que dibujan con tarjetas sobre el tapiz las rallas de la miseria.

Espadachines que montan caballos y huelen a quemado y se les seca la boca.

Y tú, por ahí, perdida en cualquier rincón jugando a mantener el equilibrio si no pierdes antes la ropa. 

 

Lunademediatarde